FETICHISMO SCOUT

  • 31 de Julio de 2018 por ROY ALONSO TERRAZAS

En ocasiones me he preguntado si los scouts caemos en esto. El fetichismo en términos simples consiste en la adoración o idolatría a objetos, es así como las tribus indígenas adoraban al rayo, a la lluvia, a la roca protectora, por citar algunos ejemplos.

Pero ¿por qué pensar que los scouts podríamos ser fetichistas?

Pues porque tenemos una simbología amplía, que mal conducida se transforma en fetichismo. Específicamente me referiré a la pañoleta de grupo y al escudo de grupo.

Originalmente B.P. incorporó la pañoleta al uniforme scout para cumplir la misma función que le daban los exploradores: proteger el cuello de las quemaduras del sol. Luego se agrego que cada grupo podría darle colores diferentes que sirvieran para identificarse de los demás. El concepto fue evolucionando hasta concluir que la pañoleta además representaba el honor del scout, por lo tanto debe mantenerla limpia, protegerla a todo evento, evitar que otros la toquen, etc. 

En mi opinión la pañoleta es una útil herramienta, nos protege del sol, sirve para primeros auxilios, para jugar, etc. También estoy de acuerdo en que al scout se le inculque el cuidado y respeto por su pañoleta, en cuanto a su simbolismo, pero lamentablemente, y esto lo he comprobado fehacientemente, hay ocasiones en que se exacerba el aspecto simbólico, omitiendo el papel herramienta de la pañoleta, por lo que el scout al no comprender el justo equilibrio que debe existir entre estos dos puntos, incurre en fetichismo, sin saberlo.

La pañoleta en este caso llega a transformarse más en un estorbo que en una ayuda. 
He visto casos en que a la hora de hacer un juego o una instrucción, a ciertos scouts a falta de otro elemento, se niegan rotundamente a usar su pañoleta de grupo, no entendiendo que no existe nada más digno para ella que el ser útil. 
Condenarla a la inacción es lo peor que le puede ocurrir a la este trozo de tela consagrada al servicio, a la vivencia de la Ley scout. (en nuestra promesa, nos comprometemos a cumplir nuestros deberes con Dios y la Patria, ayudar a los demás y VIVIR la Ley scout, luego, si la pañoleta también es símbolo de nuestra promesa, ella debe ser un instrumento para cumplirla). 

El problema no se limita solamente a no querer un vendaje con la pañoleta, sino porque en ocasiones crea graves conflictos entre scouts, patrullas, tropas, grupos, etc.

A veces scouts (confundidos) creen que un buen trofeo (trofeo de qué?) es robar la pañoleta de otro scout, preferentemente de otro grupo, luego el afectado recurre a la auto composición, esto es la justicia por mano propia, llegando incluso a agredir al causante. Esto crea un ambiente de enemistad entre los grupos, totalmente ajeno al escultismo.

El escudo de grupo como simbología ha sido usado por casi todas (me atrevo a decir que todas) las culturas de la humanidad en algún momento de su evolución. Lo usan los pieles rojas, los mapuches, los aztecas, los vikingos, etc. La existencia del tótem es del todo justificada, en términos también simples, es la representación física tangible, perceptible por los sentidos de ciertas simbologías: antepasados, tradiciones, valores, etc. 

Específicamente dentro del grupo, primero que todo, el escudo, cumple el papel de identificarla, pues su escudo lleva su nombre el cual también debe adoptar sus cualidades y aspectos positivos. 

Por otro lado también simboliza la tradición y el espíritu de grupo. El Grupo como organización social, llega a ser más que la simple suma de sus integrantes, y como esto es difícil de entender, su figura o “personalidad” se funde o radica en su escudo.  Es por lo anterior que los scouts tienden a sobrevalorarlo. 
No dejan que nadie que no sea del grupo lo tenga, si esto pasa en algunos grupos, generalmente lleva aparejada una sanción para el “culpable”, y lamentablemente también suele ser objeto de discordia entre los scouts. 

Es tal la adoración que se llega a tener hacia el escudo de grupo, que me consta que en una ocasión se llegó a la agresión física entre los integrantes de dos tropas por las posesión de algunos escudos (originalmente ambas tropas eran de un solo grupo, pero una se separó y ahí comenzó el conflicto). 

No niego que es importante entregarle a los scouts el contenido simbólico de ciertos objetos (pañoleta, cintas de patrulla, escudos, banderas, etc.) pero no hay que olvidar que solo son eso, objetos. 
En general la adoración exagerada de éstos, genera más conflictos y enemistades que cualquier otra cosa, situaciones que nunca deberían estar presente entre los scouts. 

Nada es más deprimente para un scouter o dirigente (al menos para algunos), que el elemento integrador de su sección y centro de confianza para sus scouts, no pueda ser tocado por alguno de ellos aunque el scout que si lo puede tocar no tenga a quién más entregarlo, y todo por esta terca expresión de fetichismo. 

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